Puede que hayas respirado aliviado al leer que VeriFactu se ha aplazado a 2027. Y si tu empresa factura con un programa comprado o un SaaS de suscripción, tienes motivos: alguien se encargará de actualizártelo a tiempo.
Pero si facturas con un ERP propio, una aplicación hecha a medida o un programa en WinDev heredado de hace años, ese titular es engañoso para ti. El aplazamiento no te regala tiempo: te da trabajo de desarrollo con fecha de entrega. Y una parte de la norma no se ha aplazado en absoluto. Vamos a verlo con calma y sin alarmismo, pero con los plazos claros.
Qué ha cambiado con el aplazamiento
El Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre (publicado en el BOE el día 3), amplió un año los plazos para adaptarse a VeriFactu. Las fechas firmes ahora son dos:
- 1 de enero de 2027 para las empresas que tributan por el Impuesto sobre Sociedades (una S.L., aunque seas el único socio, entra aquí).
- 1 de julio de 2027 para los autónomos en IRPF y el resto de obligados.
Si has visto por ahí la fecha de “julio de 2026”, ignórala: está derogada. Y conviene saber que no hay ningún aplazamiento posterior ni previsto: estas dos fechas son las que hay.
Hasta aquí, lo que ha salido en todos los titulares. Ahora, lo que casi nadie ha subrayado.
El detalle que lo cambia todo si tienes software propio
El aplazamiento es para los usuarios del software. La obligación de los fabricantes de software no se aplazó: está vigente desde el 29 de julio de 2025, y el servicio de la Agencia Tributaria para recibir los registros lleva funcionando desde entonces.
¿Y por qué te importa esto? Porque aquí está la línea que separa dos mundos. La norma habla del “productor del SIF” (Sistema Informático de Facturación). Si usas un programa de un tercero, el productor es esa empresa: ella implementa los requisitos, ella firma los papeles y ella te manda la actualización. Tú no tienes que hacer nada más que instalarla.
Pero si tu facturación corre sobre un desarrollo a medida, el productor eres tú (o quien te programó ese software). Y eso significa tres cosas incómodas:
- Nadie va a actualizarte el programa. El desarrollo hay que hacerlo.
- La declaración responsable que certifica que el software cumple la tienes que firmar tú.
- Si algo no cumple, la sanción cae de tu lado.
El aplazamiento a 2027, que para muchos es un alivio, para ti es simplemente el nuevo día en que tiene que estar terminado un trabajo que aún no ha empezado.
Qué exige VeriFactu, en cristiano
Sin entrar en el detalle técnico que corresponde a quien lo programe, estos son los pilares que tu software tendrá que cumplir:
- Un registro por cada factura. Cada vez que emites una factura, el sistema genera un registro asociado. Y si hay que anular algo, se genera un registro de anulación; nunca se borra sin dejar rastro.
- Encadenamiento con hash. Cada registro incluye una “huella digital” (un hash SHA-256) calculada a partir del registro anterior, formando una cadena. Si alguien intenta manipular una factura pasada, la cadena se rompe y se nota. Es lo que hace los registros inalterables.
- Código QR en cada factura. Un código que permite verificar la factura, y que debe aparecer impreso en el documento.
- Registro de eventos. Un historial de lo que ocurre en el sistema (altas, anulaciones, envíos, errores), también protegido.
Y aquí viene la decisión más importante para un software a medida: hay dos modalidades, y no dan el mismo trabajo.
En la modalidad VERI*FACTU, tu software envía cada registro a la Agencia Tributaria en tiempo real. A cambio de esa transparencia, la norma te exime de firmar electrónicamente cada registro y aligera el registro de eventos. Es la opción más sencilla de implementar y de auditar.
En la modalidad NO VERI*FACTU, no envías nada a Hacienda, pero entonces tu sistema debe firmar electrónicamente cada registro, mantener un registro de eventos encadenado y conservarlo todo, disponible por si hay una inspección. Mucha gente la elige pensando que “no enviar” es lo cómodo, cuando la propia Agencia Tributaria reconoce que es técnicamente más exigente. Es una trampa habitual, y conviene decidirlo con criterio antes de escribir una sola línea de código.
La declaración responsable (y las multas que conviene no ignorar)
VeriFactu no funciona con un sello previo de la Agencia Tributaria que apruebe tu software. Funciona al revés: el productor emite una declaración responsable, por cada versión del programa, certificando bajo su propia responsabilidad que cumple el reglamento. No hay red de seguridad: si declaras que cumples y no es así, respondes tú.
Un apunte por si te aplica: quien ya está en el Suministro Inmediato de Información (el SII, propio de grandes empresas y de quienes están en REDEME) queda excluido de VeriFactu. Y el País Vasco tiene su propio sistema, TicketBAI, que es un régimen aparte.
Cuánto tiempo queda de verdad
Aquí es donde el “se ha aplazado a 2027” juega malas pasadas, porque suena lejísimos y no lo está tanto:
- Si eres sociedad, tu fecha es el 1 de enero de 2027. Descontando el calendario, hablamos de unos pocos meses.
- Si eres autónomo, tienes hasta el 1 de julio de 2027: menos de un año.
Y reescribir la parte de facturación de un software no se hace en dos tardes. Hay que analizar el sistema actual, decidir la modalidad, desarrollar el encadenamiento, la firma o el envío, el QR y el registro de eventos, y después probarlo a fondo contra el entorno de pruebas de la Agencia Tributaria antes de ponerlo en producción. Si tu facturación es el corazón de tu operativa (y suele serlo), no es un cambio que quieras hacer con prisas la semana antes del plazo.
Qué conviene hacer ahora
No hace falta correr, pero sí empezar a moverse. Los pasos sensatos:
- Confirma quién es el productor de tu software de facturación. Si es un tercero, pídele por escrito que confirme que emitirá la declaración responsable y en qué modalidad. Si el software es tuyo o a medida, el productor eres tú, y toca planificar el desarrollo.
- Decide la modalidad con criterio (VERI*FACTU suele ser la opción más simple para software moderno y conectado), no por intuición.
- Planifica el trabajo en 2026, con margen para las pruebas. Llegar a la fecha con la rutina ya rodada es muy distinto de llegar a improvisar.
Preguntas frecuentes
¿VeriFactu se ha aplazado para todos?
Mi facturación es un software a medida, ¿quién es el productor?
¿Qué modalidad elijo, VERI*FACTU o NO VERI*FACTU?
¿Qué multas hay por no cumplir?
Nosotros ya hemos recorrido este camino
En EAV Digital llevamos más de veinte años programando facturación y software de gestión, y hemos desarrollado un adaptador de VeriFactu específicamente para aplicaciones WinDev y desarrollos a medida. Es decir: no te vamos a explicar la teoría, te podemos resolver el problema.
Si tu empresa factura con un ERP propio o una aplicación a medida y no tienes claro cómo llegar a 2027 cumpliendo, hablemos. Analizamos tu caso, te decimos qué modalidad te conviene y qué implica adaptarlo, y lo dejamos funcionando y conforme a tiempo. Puedes ver cómo trabajamos en programación a medida y estudiamos tu caso sin compromiso.
El aplazamiento te ha dado un poco más de margen. La peor forma de aprovecharlo es no usarlo.